
- Portada
- Guía Empresarial para la Supervivencia de Desastres
- Proceso de Planificación
- Análisis y Reacción a los Peligros
- Recuperación y Atenuación
- Periodo Inmediato al Paso de la Emergencia
- Periodo de Restauración de Corta Duración
- Periodo de Restauración de Larga Duración
- Un Mercado para Atenuación
- Asesoramiento de los Riesgos
- Protección de los Recursos Humanos
- Protección del Establecimiento
- Protección de sus Activos (Tangibles e Intangibles)
- Conocimiento de Seguros de Negocios
- Asistente de Configuración del Plan Empresarial para Continuidad de Negocios
- Ejercicios y Entrenamiento
- Centro de Información para Preparación
Un Mercado para Atenuación
Hubo un tiempo cuando lo más importante en los negocios era el poder recuperarse después de un desastre. Hoy día se cree diferente: lo más importante no es el recuperarse pronto, sino el no haber sucumbido del todo. Porque los negocios son tan competitivos, los ganancias tan pocas, y los gastos generales tan astronómicos, las pérdidas causadas por peligros naturales o tecnológicos pueden ser decisivas en si una empresa puede sobrevivir, o sólo mantenerse a flote.
Por suerte, hay estrategias beneficiosas que pueden reducir o prevenir pérdidas. Por ejemplo, integrando atenuación en una nueva construcción, puede aumentar los costos sólo de 1 por ciento a 5 por ciento. El rehabilitar o readaptar edificios puede ser más costoso que el hacer mejoras en una construcción nueva. Readaptando establecimientos existentes, sin embargo, puede proteger el establecimiento de daños que superen su costo. (Risk Management, v. 44, n. 5, May 1997).
Los beneficios que las empresas puedan recibir como resultado de la atenuación no se limitan solamente a reducción en daños al establecimiento. Los beneficios más costo-eficaces incluyen:
- Aumentar la seguridad de la vida para los empleados y los clientes,
- Reducir el periodo de productividad en la producción,
- Proteger los sistemas informativos,
- Reducir daños al establecimiento y a los componentes no estructurales,
- Reducir daños al equipo principal, y
- Aumentar la cobertura del seguro o reducir los deducibles.
Los empresarios deben también aprovechar las oportunidades de trabajar en conjunto con la comunidad en la tarea de recuperación. Una empresa que esté preparada (incluyendo sus empleados), que se protege de daños estructurales, de periodos de inactividad, y de la pérdida de archivos e inventario, puede prontamente pasar de “victima” a “sobreviviente”. Una empresa que tenga capacidad de responder proveyendo los menesteres y servicios necesarios en una crisis, puede entonces pasar de “sobreviviente” a “héroe”.